Sin instalar nada y sin crear una cuenta. Suelta el archivo y descarga lo que hay dentro; tu subida se borra sola en una hora.
Windows y macOS descomprimen ZIP desde siempre, pero con .rar y .7z no hacen nada: ninguno de los dos formatos viene incluido en el sistema. El archivo no está dañado y tu ordenador tampoco — sencillamente falta el programa.
La solución habitual es instalar WinRAR, que deja de ser gratuito a los 40 días y te lo recuerda cada vez que lo abres. Aquí la extracción ocurre en nuestro servidor: subes el archivo por una conexión cifrada, lo abrimos y tú descargas justo lo que necesitas.
Funcionan los RAR, 7Z y ZIP estándar protegidos: se te pedirá la contraseña y la extracción continúa con normalidad. Sin la contraseña no hay forma de abrirlos, y los programas que prometen recuperarla son casi siempre malware. Si no la tienes, pídesela a quien te envió el archivo.
Todo viaja por HTTPS. Una hora después de la subida se borra automáticamente del servidor tanto el archivo original como lo extraído. No pedimos cuenta, no mostramos publicidad y no miramos el contenido. Aun así, si el material es realmente confidencial, un programa local es la opción más prudente: lo que nunca sale de tu ordenador no hay que confiárselo a nadie.
Los RAR grandes suelen venir partidos en .part1.rar, .part2.rar…
Todas las partes forman un único archivo y tienen que estar juntas. Como aquí se sube un archivo
cada vez, este es el caso en el que un programa de escritorio resulta más cómodo.
Suelta el .rar en la zona de arriba. Se extrae en nuestro servidor y después descargas los archivos que contiene. No hay que instalar nada.
Sí — gratis, sin registro y sin anuncios, hasta 2 GB por archivo.
Sí, tanto el formato RAR clásico como RAR5.
Sí. Se te pedirá la contraseña y la extracción continúa con normalidad.
Una hora. Después se eliminan automáticamente y de forma definitiva.
Sí. La extracción ocurre en el servidor, así que basta con un navegador: Windows, macOS, Linux, iPhone y Android funcionan igual.